
Este conjunto de imágenes forma parte de un proyecto en el que vengo trabajando desde 2009, a lo largo de numerosos viajes por Estados Unidos. New York o Los Ángeles tal vez son las dos ciudades que podrían ser emblemáticas del sueño americano: grandes empresas, grandes cadenas de todo tipo, luces y colores por donde lo mires.
Pero hay otros sueños, hay sueños rotos: estaciones de servicio abandonadas, rutas en desuso, pueblos casi aislados con pocos habitantes, caminos que no van a ningún lugar, hoteles deshabitados. Estructuras que resisten el paso del tiempo, como queriendo dar cuenta de que alguna vez fueron fundamentales para la vida cotidiana del americano medio.
La Route 66 es el ejemplo más claro: hoy es más un recorrido turístico de lo que ya no existe que una vía real, mientras el transporte real pasa por la interestatal 40. Este trabajo trata de darle un valor histórico a todo eso, tratando de traer al hoy todo lo que no vemos, deslumbrados por las luces de Broadway.